01 / EL REGRESO A MÍ
Volver a escuchar.
Desde pequeña, la escritura y la espiritualidad formaban parte de mi manera de experimentar la vida. Durante un tiempo intenté apartarlas para encajar. A los 21 años sentí la necesidad de volver a esa parte de mí: retomé la oración, la poesía y el estudio de la espiritualidad, la psicología y la metafísica.
En ese camino llegó Un Curso de Milagros. Me impulsó a mirar hacia dentro, a observar mi mente, mis creencias y la manera en que interpretaba lo que vivía.
02 / UNA PREGUNTA DIFERENTE
¿Qué quiero experimentar?
Hubo etapas en las que tuve que reconstruir mi vida. En ellas aprendí a pedir guía, a reconocer lo que me dolía y a mirar con honestidad mi relación conmigo misma.
Comprendí que el perdón no consistía en justificar lo ocurrido ni en negar el dolor. Para mí, era dejar de utilizar el pasado como una explicación permanente de quién podía ser a partir de ese momento.
También aprendí a dejar de mirar solamente lo que no quería. Preguntarme qué quería experimentar abrió una nueva forma de tomar decisiones.
03 / LLEVARLO A LA VIDA
Una elección que se practica.
Nada de esto ocurrió por arte de magia. Empecé a tomar decisiones diferentes y a sostenerlas en el tiempo. Descubrí la importancia de la coherencia entre pensamiento, palabra y acción.
Ese camino me ha pedido presencia, perseverancia, fe y constancia. Y también alegría: aprender a disfrutar el proceso sin entregar mi paz al resultado.
Cuando decidí poner mi tiempo, mis talentos y lo aprendido al servicio de Dios, nacieron mis libros, mis cursos y mis conferencias. Hoy comparto esa experiencia a través de Coaching desde el Espíritu.