¿Desde qué herida atraes?


El ego es un gran estratega, tanto así que logra que creas que el perdón sea parte de él.

El ego vive de la imagen, te va a decir que tienes una imagen de bueno y de espiritual; por lo tanto, debes perdonar acompañado de una sensación de superioridad porque aunque la persona te haya herido y no «merezca» ser perdonado, tú eres tan bueno que perdonas. Así mantiene en ti la idea de separación y de ser especial o mejor que los demás.  Bajo ningún concepto va a negar que te hirieron o que la otra persona es culpable, ya que mantenerse vivo depende de los juicios y de la culpabilidad que tú emitas.

Nadie ha venido a dañarte simplemente la atrajiste a tu vida para que te mostrara tu herida oculta; es decir, es tu maestro. Esto no implica que lo mantengas cerca, puedes perfectamente alejarlo de tu entorno pero lo importante será que luego (a tu tiempo)  mires en tu interior y descubras para qué conectaste con esa persona ya que no hay casualidades y todo funciona para que veas tus creencias y puedas liberarlas. De otro modo, la experiencia tendrás que repetirla y quizás con mayor intensidad,

El otro siempre es nuestro maestro porque nos viene a mostrar lo que no veríamos de nuestras creencias, permite conocernos mejor y saber los errores que tenemos que entregarle al Universo para que sean liberados.

Hay situaciones que definitivamente son muy duras y requieren de tiempo para asimilarlas, comprenderlas, integrarlas y ver su bendición, agradezcamos que fueron útiles para despertar. Sin embargo, tendremos que aprender a seguir al corazón cuando habla para no volver a caer en lo mismo y seguramente aprender a poner límites asertivos.

¡Gracias a quien me vino a mostrar mi herida porque al verla puedo sanarla!

21 días para conocer tu propósito

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